1. ¿Qué lo motivó a integrarse al ejército?
La vocación de servicio que tenía desde pequeño como también la falta de escuelas normales en Huehuetenango, lugar donde nací e inicié mi educación primaria y secundaria, me vi en la necesidad de emigrar a Quetzaltenango y a la ciudad capital, luego se me presentó la posibilidad de estudiar en la Escuela Politécnica, a donde mis padres me enviaron para a someterme a exámenes, pero un problema visual evitó el ingreso en 1943. En el mismo año y para demostrar mi vocación de soldado solicité ingresar al Fuerte de Matamoros con la respectiva autorización de mi padre, ya que todavía era menor de edad, me permitieron ingresar como soldado el 06 de abril de 1943.
2. ¿Cuáles fueron los méritos para obtener el cargo de General de Brigada?
Haber desempeñado todos los puestos requeridos en la organización militar como también todos los estudios necesarios equivalentes a Licenciaturas y Maestrías, mostré buena conducta, por tal motivo el Alto Mando del Ejército me propuso ante el Congreso de la República para que se me concediera el grado de General de Brigada, resolución que fue aprobada y fui ascendido a General de Brigada el 30 de junio de 1973. Con estos
reconocimientos fui nombrado Jefe del Estado Mayor del Ejército.
3. ¿Qué lo impulsó a incorporarse a la política?
Luego del nombramiento como Jefe de Estado Mayor, por el cual se vio afectó un poco el sistema de amistades y relaciones de altos cuadros de la Institución, porque desafortunadamente no era “amigo” del Alto Mando, y como no podían salir de mi persona porque había siempre cumplido con mi deber, me nombraron Jefe de Estudios del Colegio Interamericano de Defensa con sede en Washington, una especie de puente de plata para salir de mí.
Estando en Washington, acepté la visita de un delegado de la Democracia Cristiana para proponerme ser candidato a la Presidencia. Solicite el permiso correspondiente, el cual fue aceptado sin ningún problema, después me comprometí a ser el candidato del Frente Nacional de Oposición que lo integraban la Democracia Cristiana, el Frente Unido de la Revolución y el Partido Revolucionario Auténtico, liderados por René de León, Manuel Colón y Alberto Fuentes Moor.
4. Ahora alejado del ejército, ¿Cómo es la relación con el mismo?
Amo la institucionalidad de la Institución, pero no conozco a ninguno de los oficiales que están de Alta, pues tengo más de veinticinco años de haber salido de sus filas y en consecuencia no tengo relación personal con nadie.
La vocación de servicio que tenía desde pequeño como también la falta de escuelas normales en Huehuetenango, lugar donde nací e inicié mi educación primaria y secundaria, me vi en la necesidad de emigrar a Quetzaltenango y a la ciudad capital, luego se me presentó la posibilidad de estudiar en la Escuela Politécnica, a donde mis padres me enviaron para a someterme a exámenes, pero un problema visual evitó el ingreso en 1943. En el mismo año y para demostrar mi vocación de soldado solicité ingresar al Fuerte de Matamoros con la respectiva autorización de mi padre, ya que todavía era menor de edad, me permitieron ingresar como soldado el 06 de abril de 1943.
2. ¿Cuáles fueron los méritos para obtener el cargo de General de Brigada?
Haber desempeñado todos los puestos requeridos en la organización militar como también todos los estudios necesarios equivalentes a Licenciaturas y Maestrías, mostré buena conducta, por tal motivo el Alto Mando del Ejército me propuso ante el Congreso de la República para que se me concediera el grado de General de Brigada, resolución que fue aprobada y fui ascendido a General de Brigada el 30 de junio de 1973. Con estos
reconocimientos fui nombrado Jefe del Estado Mayor del Ejército.
3. ¿Qué lo impulsó a incorporarse a la política?
Luego del nombramiento como Jefe de Estado Mayor, por el cual se vio afectó un poco el sistema de amistades y relaciones de altos cuadros de la Institución, porque desafortunadamente no era “amigo” del Alto Mando, y como no podían salir de mi persona porque había siempre cumplido con mi deber, me nombraron Jefe de Estudios del Colegio Interamericano de Defensa con sede en Washington, una especie de puente de plata para salir de mí.
Estando en Washington, acepté la visita de un delegado de la Democracia Cristiana para proponerme ser candidato a la Presidencia. Solicite el permiso correspondiente, el cual fue aceptado sin ningún problema, después me comprometí a ser el candidato del Frente Nacional de Oposición que lo integraban la Democracia Cristiana, el Frente Unido de la Revolución y el Partido Revolucionario Auténtico, liderados por René de León, Manuel Colón y Alberto Fuentes Moor.
4. Ahora alejado del ejército, ¿Cómo es la relación con el mismo?
Amo la institucionalidad de la Institución, pero no conozco a ninguno de los oficiales que están de Alta, pues tengo más de veinticinco años de haber salido de sus filas y en consecuencia no tengo relación personal con nadie.
